Centre Cultural - Programación - Fàbriques de sons

Música

Domingo

14/MAY

18h

Precio:10€

Fàbriques de sons

Con motivo de la Fira Modernista de Terrassa, la Coral Cantiga y el Cor Ciudat de Mataró homenajean el pasado industrial de Terrassa con canciones de la época.

Las dos formaciones presentan un concierto que pone en valor las fábricas construidas a finales del siglo XIX y principios del XX y las rememora llenando la Sala de Actos de músicas que se cantaban en aquellos tiempos, obras de Clavé, Vives, Nicolás, Morera, Alió o Tortell.

En las sociedades industriales los hombres y las mujeres se reunían no sólo para trabajar. Las horas del ocio, aunque ser pocas, eran vitales y necesarias. En todos los espacios de encuentro, tanto en la fábrica como en los casinos, los ateneos y en las tabernas, se cantaba. Se cantaban los afanes por el trabajo. Se soñaban las esperanzas por una vida más halagüeña. Se planeaba un país más justo, más bello y más querido. Se hacían apuestas y apacigua los desafíos. Se festejaba a la estimada cuando se podía. Y se denostado todos los que entorpecían la propia felicidad, desde el dueño tacaño hasta el traidor de los amores.

En la Cataluña romántica cantaba todos: cantaban hombres y mujeres en los tejidos del textil; cantaban los que debían emigrar; cantaban los marineros, arriba la barca y en el suelo mientras remendaban las redes; cantaban el campesinos, mientras garvellaven y segaban; cantaba a los niños a la escuela, para escarnecer al maestro o para aprender a ser buenos ciudadanos enclenxinats; y se cantaba para hacer juerga en las tabernas y en los teatros de batacazo. Aquellos cantos eran una escapatoria, una liberación de las cargas que se hacían pesadas de llevar. Quizás los corazones sirvieron para apaciguar las revueltas en las calles, cuando para afrontar los caciques las bullangas populares cantaban el «Xirivit». Pero después sirvieron para articular y dar respuesta a la represión, los corazones supieron protestar contra un poder que no quería entender que la gente de la calle estaba hecha de otros sentimientos, y que se arraigaba en su tierra con mucha fuerza.

Durante años se ha querido explicar el movimiento coral catalán desde unos tópicos que ya servían para acomodarse en una imagen satisfecha, apaciguada y limitada sólo a la expresión sentimental. Era una imagen que, como un cuadro de Courbet, veía un país idealizado que cantaba de manera ordenada y pulcra. Se ha excluido la música de los lugares donde se cantaba mucho, y a veces durante horas seguidas: se ha olvidado lo que sonaba en la fábrica, los teatros de calle, en la taberna, y durante las horas de faenar en el campo. En aquellos momentos, se suponía que sólo se repetían unas pocas canciones, pautadas y endulzadas dentro de un repertorio inofensivo, del que habían arreconat todo lo que podía ser la realidad de la vida.

Las obras de Clavé, Vives, Nicolau, Morera, Alió o Tortell nos descubrirán una cara diferente de la música coral, sin perder de vista aquella fisonomía que se ha quedado clavada en nuestra retina. Junto a la música latía la vida de los que crecieron en tiempos del modernismo y del novecentismo catalán. Aquel latido tomó cuerpo en los cuentos, las poesías, las historias de cada hombre y mujer de una Cataluña que vivía en sacudidas. Las sacudidas no eran sólo las de las máquinas y las fábricas: venían de los llantos de Cuba, de las iglesias quemadas, de las montañas abandonadas para ir a la gran ciudad, los presos o los que no podían hablar de otras maneras de entender el país.

La propuesta de concierto recreará aquellos paisajes interiores desde acciones escénicas. Actores, bailarines y cantantes hablarán desde la literatura de aquel tiempo y desde las obras corales que trenzar una propuesta alejada del tópico que todos conocemos. Si en las paredes de las fábricas los dueños hicieron pintar letreros donde se leía «Prohibido cantar», es señal de que allí se había cantado, y mucho.»

Francesc Cortès

 

Coral Cantiga

En Barcelona, ​​en el popular y prestigioso marco de los Lluïsos de Gràcia, nació en 1961 la Coral Cantiga, fundada por Leo Massó. Han sido directores el mismo Leo Massó, Oriol Ponsa, Edmon Colomer y -desde el año 1981- Josep Prats. Su repertorio incluye obras a cappella y muchas de las grandes obras sinfónico-corales de todas las épocas y estilos, que ha interpretado en colaboración con acreditadas orquestas catalanas y extranjeras, como la Orquestra Ciutat de Barcelona i Nacional de Catalunya, la Orquestra Sinfònica del Vallès, la English Chamber Orchestra, la Orquesta Nacional de Cambra de Andorra y la Orquestra de Cambra Terrassa 48.

La Coral Cantiga ha sido dirigida, entre otros maestros, por Oriol Martorell, Salvador Mas, Antoni Ros Marbà, Salvador Brotons, Manuel Valdivieso, Trevor Pinnock, Pierre Cao, Laszlo Heltay, Johan Duijck, Fernando ELDORA, Marcos Leite, Werner Pfaff, Néstor Andrenacci, Dan-Olof Stenlund y Guerassim Voronkov.  

 

Cor Ciutat de Mataró

El Cor Ciutat de Mataró se estrenó el mes de julio de 2009 con un programa en torno a las obras de Taltabull (autor relacionado con la ciudad) y compositores del S.XX. Ha interpretado «The Fairy Queen» de Henry Purcell en algunos festivales de música antigua (Festival de Música Antigua de Mataró, y Tiana «Tiana Antica») junto con el Grupo Barroco del Café y ha participado en el Festival Shakespeare de la ciudad de Mataró con el actor Enric Arquimbau (julio de 2010).

Junto con el Cor de Cambra de la Diputació de Girona han presentado el programa de música coral del Romanticismo alemán. Ha estrenado obras corales escritas y dedicadas al Cor Ciutat de Mataró con composiciones de Moisès Bertran, Marcel Olm y Miguel Ángel Hurtado, músicos vinculados a la ciudad. Su director titular es, desde sus inicios, en Jordi Lluch Arenas.

 

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